dimecres, 8 de maig de 2013

ARAGÓN CONTRA EL MÓN

"(...) la ley que presenta la consejera de Cultura aragonesa Dolores Serrat (catalana, para más señas, de Ripoll) elimina cualquier derecho educativo, de representación y cultural de los hablantes de aragonés y catalán. La ley obliga a que todos los pueblos tengan su topónimo en castellano, aunque voluntariamente puedan añadir el tradicional. La ley impide que el aragonés y el catalán tengan presencia sistemática en los medios de comunicación públicos. Impide que ambas dos lenguas puedan ser curriculares, o que se puedan usar para enseñar en las aulas. La ley, en resumen, impone una realidad lingüística castellanohablante que en muchos lugares de Aragón no es la real.
 Y luego, hablan de imposiciones, cuando la imposición de una imposibilidad, la de desarrollar una vida en la lengua materna patrimonio cultural de Aragón y de muchos aragoneses, es la que marca esta ley de no-lenguas. Esta ley que va contra la Carta Europea de las Lenguas Minorizadas, contra la advertencia directa del Consejo de Europa para mantener al menos la ley anterior de 2009. También va contra las recomendaciones de la UNESCO para el aragonés, una de las lenguas con más peligro de desaparición de Europa y el catalán en Aragón, e incluso contra la Carta de los Derechos Humanos y contra la propia Constitución Española
."

 Jorge Romance, "Un bodrio de ley para no nombrar las cosas por su nombre" (Dominio Público, 8-V-13)


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