dimarts, 29 de maig de 2012

UNA PALA ESTRANYA








LA PALA DEL AMOR

hambrienta e insaciable, con forma de cuchara,
la pala del amor es una pala extraña, empuja eleva quiebra
engarza engulle, saca abismos de un charco
y una barca en sus redes cuando la hundes en tierra
y aparece de pronto el pez que cava
el túnel del amor, su pala extraña, rompe cruje
derriba inflama enferma, brota luz de los hoyos
más profundos y amontona después el sol hallado
entre las piernas frías de una alcoba
que no sabrá al final si ha sido
habitada o prestada, hueso o huésped,
si hace sombra al partir o quedó el fuego
doblado como ropa sobre el cuerpo desnudo de la silla
donde la intimidad calló mientras la piel hablaba,
la pala del amor es una pala extraña,
todos creen que la estrenan, pero nadie la observa
terca antigua manchada escrita de antemano,
gastada por los puños y oxidada en el hierro
que le da de comer a esa criatura
hambrienta e insaciable, con forma de cuchara
y en los bordes el filo más cortante, la pala del amor
su saliva de sangre, el hermoso albañil que antes
de empuñarla otra vez
escupió en cada una de sus llagas,
y esta vez sin saberlo eran mis manos.

 Fernando Beltrán

1 comentari:

  1. No tiene absolutamente nada que ver con la temática del hermoso poema de Beltrán, pero me resulta absolutamente imposible no pensar, al leerlo en voz alta, en otro poema que cava: "Digging" de Seamus Heaney. Supongo que además de lo obvio, tiene algo que ver con el rumor, el sonido que ambos despiertan en la lectura, el de avanzar a paletazos de tierra o de lo que sea... el de Heaney más apegado a lo biográfico, lo asible; el de Beltrán trabajando con una metáfora bien desarrollada en distintos planos.

    Gracias.

    M.

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